martes, 18 de julio de 2017
lunes, 15 de mayo de 2017
Moulin Noir / Fragmentado
No sé qué hago aquí. Me encuentro amarrada por completo. Mi
cuerpo no pesa... creo que estoy desnuda pero con algo que cubre todo mi cuerpo
colgado. Mis manos arden... trato de tocar y sentir que hay, con de mis dedos,
y sólo el descubrir de algo puntiagudo que me sostiene en un espacio sin fondo,
sin poder ver nada, con la única y total sensación que querer olvidarlo todo.
Trato de recordar lo último que
mi memoria preserva y era sólo las
palabras de un anciano con mirada escalofriante por su ansiedad de deseo hacia
personas más jóvenes a él ¿Qué había preguntad?, claro... cómo dejar de sentir...
de sentir este odio, esta frustración, esta
desesperanza de amor que me cegaba en cada minuto por él… sólo por él, por
él, por él…
De la nada siento que toman mis
piernas. Las abren lentamente y trato de gritar pero algo cubre mi boca, mis
ojos, mi cuerpo, mis manos… todo. Pero con una facilidad para le permite
movilizar mi cuerpo… un material algo flexible que rozaba en mis piernas y que
se ajustaba como tela blanca. Alguien abre mis piernas inyectando sus uñas
entre mis muslos. Comienza a oler mi entre pierna. Podía sentir el vello de su
nariz acariciar mis muslos. Una horrible respiración que trataba de robarme
algo con cada exhalación. Una exhalación de dragón que rozaba mi epidermis. Con
cada inhalación, mi cuerpo sentía que se marchitaba pero con cada exhalación...
mi sistema se alteraba, se consumía en sí mismo, sin entender que era lo que
sucedía. Entonces, la humedad se desplazaba en forma de lengua entre mis nalgas.
A pesar de las vendas en mi boca, yo gritaba por desconcierto por desesperación
por deseo y mientras más lamía desde mi esfínter hasta más adentro de mi zona
frontal, no evitaba el llorar.
Extrañamente unos besos que
trataban leer cada pliego de mis pétalos como un roedor que buscaba donde esconderse.
Podía sentirlo incitante merodear entre mi sexo. Lo escuchaba disfrutarlo por
sus sonidos de placer, lamiendo y provocándome llorar y mientras más me humedecía,
él sólo olfateaba tratando de robar el aroma de mi emoción. Sus labios
sostuvieron como tenaza uno de mis pliegos
para luego dar una ligera mordida muy suave y dolorosa, pero excitante.
Todo me daba vueltas dentro de
este oscuro espacio desértico llamado mente. No había dirección o gravedad sólo
un animal por hombre que con sus manos reconocía una y otra vez la elasticidad de
mis órganos y mis sensaciones. Unas sensaciones fecundadas de odio y
humillación. Una última mordida, certera e hirviente. Podía sentir líquido resbalarse
de mí, mancharse sobre todo mi cuerpo. Un líquido...probablemente rojo, probablemente
deslamado y la gravedad regresando a mi cuerpo provocando el sentir de como
caía o bajaba o me desplazaba. Entonces sólo agua, un lugar con agua que
permitía relajar a mi cuerpo por unos segundos. Pero como si hubiera vivido en
la oscuridad del silencio de la nada, ruidos: risas, copas chocando, el aroma
del cigarro contaminaba mi garganta, un olor amargo que se sentía en el
ambiente y música festiva; carcajadas sobre actuadas y gritos de placer...
Yo sin poder ver, sólo sentía mi
cuerpo que se enfriaba en aquella agua que ahora llegaba hasta mi cuello pero
que en ningún momento podía tocar con mis pies algún fondo. Luchaba y buscaba
donde poder sostenerme y de la nada... sentí que me tomaban otra vez. Por un momento
creí que sería otro hombre, pero la sensación de aquello que se aferraba
duramente sobre mí no era humano. Varios de sus brazos se aferraban a mi piel, lastimándola
y succionando como pequeñas mordidas sobre mis piernas. Uno de aquellos brazos buscaba
entre mi cuerpo alguna entrada. Tres de sus brazos se aferraron sobre mis
pechos agarrándolos, como si me odiase, inyectando sus pequeñas mordidas en mis
pezones, mientras que otro de sus brazos se desplazaba para cubrir todo mi
cuello. Éste, él único fuera del agua, podía sentir con más facilidad su
aspecto viscoso y animal de mar que no dejaba de aferrarse de mí como si al
hacerlo pudiera salvar su propia vida. Éste fue subiendo y comenzó a descubrir las
vendas de mi cara liberándome para poder ver.
Una luz incandescente me provocó
cerrar nuevamente mis ojos pero tratando de ver más allá de lo que mi
imaginación me permitía notaba hombres en trajes, mujeres con plumas, velas, copas,
arlequines desnudos, sexos al aire, mujeres desnudas de todo tipo de formas: delgadas,
obesas, con tetas grandes, e incluso niñas; hombres musculosos que hacían
malabares, un presentador barrigón que sólo usaba un moño y una enorme camisa
que le cubría la mayor parte de su cuerpo maquillado como mujer y haciendo
anuncios al público. Por un momento creí desmayarme sin poder creer en el lugar
que había llegado, el cómo había llegado por sólo desear dejar de sentir toda
emoción en mi mente.
Uno de los tentáculos comenzó a introducirse
a mi sexo, provocándome despertar. Eran alrededor de seis pulpos gigantes que
estaban aferrándose a mi cuerpo, que, sumergido en un estanque de cristal, los
hombres y mujeres veían maravillados. Uno de los animales comenzó a introducirse en mi boca, asfixiándome poco
a poco mientras trataba de sobrevivir agitando mis piernas e intentando
liberarme de mi amarre en manos. Un señor de traje señaló a uno de los pulpos
que, por mis movimientos, se iba introduciendo más y más entre mis vellos. Un
acróbata, con un gancho, empezó a buscar en mi entrepierna y sacó al animal arrojándoselo
a un cocinero que, en una plancha, comenzó a cocinarlo. El mismo acróbata
aprovechó y retiró al pulpo de mi boca obligándome a mantenerla abierta y me introdujo
un líquido verduzco que hizo que todo ruido se disipara ligeramente. Había cierto...
cierta... extraña emoción que me recorría como si mi electricidad pudiera verlo
todo: con frío y calor, el agua, las bestias, incluso sentir como se paseaba la
muisca entre mi cuerpo; como tocaba la pecera y la hacía vibrar. Me hacía
sonreír, me daba cierto... poder de saber que todo lo podía conocer y predecir.
Los hombres gritaban agitados y
un señor musculoso en una finta de tarzan de circo trajo una anaconda mientras
me sacaba el acróbata de la pecera. Podía sentir otra vez la sangre pasar por
mis brazos a pesar que podía ahora sentir todo de una forma diferente. Mis
fuerzas habían desaparecido, no podía moverme. Aquel dulce sabor que me habían
dado, se había apropiado de mi cuerpo. El ridículo tarzán tomó la serpiente y
la colocó sobre mi cuerpo. La serpiente comenzó a enroscarse en mis costillas y
yo se lo permitía. Era como un abrazo excitante que podía sentir cada hueso de
su larga fisonomía enredarse en el mío. Podía sentir sus órganos palpitar sus
húmedas escamas enredarse y mientras estaba tratando de devorarme el hombre musculoso
comenzó a abrirme de piernas introduciendo su pene en mi ano. Sentía su sexo
húmedo, excitado, deseoso desde hace horas.
Trataba de meterlo por completo y
me escupía. Mientras movía su cadera hacia adelante y atrás de forma constante la
anaconda comenzó a salivar y dislocar sus huesos para abrir su boca. Empezó a
esconder sus dientes y simplemente introdujo su boca en mi cara. La asfixia era
aun mayor pero complaciente. Me estaban matando. Me estaban destruyendo y
mientras me sostenía aquel hombre grande rasguñaba mi espalda mientras yo
deseaba que el último deseo de liquidación llegara como un orgasmo que jamás
hubiera sentido en mi vida. No respiraba, mis costillas se iban fracturando y
mis pulmones no podían extraer mayor oxígeno... mi cuerpo se iba enfriando, mi esfínter
se relajaba, mis desechos resbalaban entre el sexo de aquel repugnante tarzán
de circo mientras que él se excitaba más por la experiencia. Entonces, de la
nada, tomó un machete y cortó el cuello de la serpiente. Comenzó a abrir las
capas de grasa y músculo del animal para que entonces a través de un orificio pudiera
ver mi cara.
Él sonreía, yo respiraba y me
parecía delicioso, tan excitante y enfermo que en su momento. Tras una sonrisa
de aceptación, el hombre tomó la cola del cadáver y la introdujo en mi vagina. Yo
tosía y escupía la sangre de la anaconda. Me dolía, dolía aquella necrofilia. Me
hacía recordar cosas, me hacía pensar en Albert y su partida; en como su muerte
provocó que mi alma se partiera en dos.
El anciano que había recordado
hace poco apareció y sonreía. Retiraba el cadáver de mi cuerpo e introducía sus
manos frías y con aquellas largas uñas entre mis pliegues, lo disfrutaba y con
sus dientes quebrados y retorcidos mordía mi pecho. Lo mordía con tal de
hacerlo sangrar. Lo hacía sin pensar con la verga hinchada y la gente gritando,
disfrutando del show. Tomé la mano del anciano, de aquel demonio, que me había
invitado a aquel viejo teatro de lo inmoral. Provoqué que sus uñas se enteraran
en mi corazón. Su rostro fue inimaginable: angustiado, con miedo, con
desconcierto...una total decepción.
Pudo sentir mi corazón y
reconocer que detrás de todo este morbo y seducción existía un alma perdida en
su propia bondad, en su propio camino de blanco y rojo. El hombre gritó petrificándose
en piedra. Mi cuerpo se estremeció y comenzó a incendiarse por voluntad propia.
El hombre que me violaba, comenzó a gritar con la verga quemada. Trató de huir mientras
todo su cuerpo se incendiaba por el alcohol en sus venas. La gente trató de
huir y todos escandalizados trataban de
sobrevivir. Todo se quemaba, mi llanto se convertía en hileras de llamas que provocaban
la muerte de todos los individuos y cada uno.
El calor que tanto sentía en mí, el
hervir de la sangre que destruía a cada uno. Lo disfrutaba, disfrutaba verlos
sufrir, verlos derretirse sus pieles ancianas, verlos llorar y chillar como
cerdos. Verlos destruirse a sí mismos por sus voluntades. Todos se desvanecían mientras
yo como volcán, desprendía mi última lava en el teatro convirtiéndome en piedra.
La luz del sol dejó ver las
ruinas de aquel viejo teatro de lo inmoral y escapatoria de las realidades
mientras un ligero humo verde se disipaba con sus rayos.
miércoles, 19 de abril de 2017
The Beast.
Siempre hay gente caminando, todo tiempo alrededor de todo.
Sentimientos vacíos, charlas incoherentes y despiadadas situaciones de egos.
Sólo sonidos con ecos muertos que caen en gris de precipicio. Un azul que devora palabras en el firmamento
y son estas barras que detienen toda apariencia
Sólo un beso seguido por una ligera sonrisa.
Nada más. Llena de vacío de tranquilidad y felicidad.
Pero aquella gama de colores rosas quedan reposando como un sutil decorado de pastel que
sin prisa ni desconsuelo, se derrite a la intemperie de un sol que es inevitable de ignorar
aquella luz que es única en iluminar cualquier camino, mentira o verdad.
Es sólo un deseo de detenerlo, evitarlo a toda costa
refugiarse entre las sombras
mientras me alimento
mientras en vez de besos muerdo pieles
mientras que en ves de acaricias, entierro mis uñas en las ligeras fibras de ductos de sangre.
Aquella bestia que resguarda
todo corazón roto
que promete jamás curarse
que promete estar presente en toda alma destinada al infierno eterno
por el simple echo de jurar amor
en vano.
Jamás uses el nombre del amor en vano
el pecado
que jamás
se nos permitió aprender, sino a su destino indiferente, se nos enseñó a perjurar.
Bien dada la vida por la locura de amar, da el sacrificio de nuestra propia sangre por vivir entre sábanas de seda entintada por nuestros morbosos y lúgubres actos
despiadados, por la bestia que se consume en su círculo de fuego eterno
del cual jamás podrá escapar.
lunes, 27 de febrero de 2017
El Nido
El aroma de un buen día. El sol y las estrellas enfrentándose en un firmamento onírico del día sin día y de la noche sin luna. Todo pintando colores de fantasías de la ignorancia de si existirá un verdadero mañana. Sólo mera transición de eventos, viento, brillo de estrellas y una ciudad que jamás duerme. Está el aire soplando para que la pequeña ave pueda volar pero con la poca energía que le queda trata de caer sobre el nido que se estrecha entre sus pequeñas plumas. Depositando los últimos pétalos que había reunido, acomoda una almohada rojiza para colocar su cabezilla. Cuando el sol comienza a sobresalir en el firmamento, la avecilla simplemente murmura una tierna canción de cuerdas, percusiones, ... simplemente notas. Y mientras su sonar hacía llevar a crear una bella canción de cuna y amor, el nidillo caía con toda fuerza fuera del árbol. Tras la última nota que la feliz ave había conseguido, todo lo que había creado azotó contra el piso: las ramillas cafeces y amarillas no fueron lo suficientemente resistentes para soportarse unidas, estas se destruyeron al instante, así como las verdes hojas recién cortadas que habían cargado el rocío del amanecer para detener la sed. Sólo quedaban los recientes pétalos de rosa que había cargado por toda la noche, junto con los viejos pétalos que había atesorado desde que había iniciado su pequeño nido. Sólo quedaba la pequeña ave cubierta en pétalos de rosa carmesí, sabiendo lo que le deparaba al momento de hacer un último canto. En el firmamento era sólo la luz majestuosa de un sol que desvanecía con su calor las ramas y hojas llenas de agua. Lo único que permitía seguir existiendo era el bello cadaver de la avecilla que había cargado sus tiernos pétalos de sangre. Aquella mirada de ojo negro que aspiraba por un mejor futuro: el ave simplemente se veía más pequeño ahora que estaba muerto. Tierno destino.
viernes, 30 de diciembre de 2016
Anagnórisis Adeline
Observo mi pasado y analizo este presente que me atormenta.
Sabes?... siempre creí amarte o por lo menos aprendí a hacerlo.
Tal vez .. no sé
quizás estas tradiciones de uniones
matrimonios en los que nuestros padres nos acercan con fines de intereses sociales y estatus... están ya muy caducados... o debería ser lo
te amé, mi amado esposo, porque tuve que aprender a hacerlo.
No niego que jamás me faltaste el respeto
y tampoco deseo exigirte algo
creo, que has sido el ser humano que más me ha amado y respetado
y eso lo valoro con lo poco del corazón que me queda.
y eso, ya es decir mucho
*se escucha una ligera sonrisa humana*
Pero nunca tuve la opción de elegir.
nací siendo una mujer
que sin elección y sin una verdadera emoción, podía tomar algún camino
y es ahora, precisamente, que me encuentro en una de las encrucijadas más grandes de mi vida
y tengo la opción
tengo la opción hacia donde vivir.
y no sólo elegir, sino verdaderamente vivirlo
No creo en el destino, el destino lo han trazado los hombres
nuestros padres
y nuestras normas.
Quisiera creer que así es
porque una vez que haya roto aquel árbol prohibido, llamado destino... podré crear mis propias selecciones.
Y a pesar que he dicho que tuve que aprender a amarte... si hubiera tenido la opción de hacerlo... el aprender no hubiese existido.
Veo hoy mi camino
y siento que la puerta, la jaula o la ventana, ya no están cerradas.
Sólo la luz definirá el camino que esta triste inmortal deberá afrontar.
Sabes?... siempre creí amarte o por lo menos aprendí a hacerlo.
Tal vez .. no sé
quizás estas tradiciones de uniones
matrimonios en los que nuestros padres nos acercan con fines de intereses sociales y estatus... están ya muy caducados... o debería ser lo
te amé, mi amado esposo, porque tuve que aprender a hacerlo.
No niego que jamás me faltaste el respeto
y tampoco deseo exigirte algo
creo, que has sido el ser humano que más me ha amado y respetado
y eso lo valoro con lo poco del corazón que me queda.
y eso, ya es decir mucho
*se escucha una ligera sonrisa humana*
Pero nunca tuve la opción de elegir.
nací siendo una mujer
que sin elección y sin una verdadera emoción, podía tomar algún camino
y es ahora, precisamente, que me encuentro en una de las encrucijadas más grandes de mi vida
y tengo la opción
tengo la opción hacia donde vivir.
y no sólo elegir, sino verdaderamente vivirlo
No creo en el destino, el destino lo han trazado los hombres
nuestros padres
y nuestras normas.
Quisiera creer que así es
porque una vez que haya roto aquel árbol prohibido, llamado destino... podré crear mis propias selecciones.
Y a pesar que he dicho que tuve que aprender a amarte... si hubiera tenido la opción de hacerlo... el aprender no hubiese existido.
Veo hoy mi camino
y siento que la puerta, la jaula o la ventana, ya no están cerradas.
Sólo la luz definirá el camino que esta triste inmortal deberá afrontar.
De Cristal
Sólo una pequeña copa de cristal con una gota de vino que va resbalando en su interior: desde la orilla hacia la parte inferior. Todo negro y oscuro, excepto por el delicado carmesí que se va disolviendo con el paso de su caer. Nada detiene su secuencia de debilitada disolvencia.
Pero de la nada la gota se detiene... firmemente a la altura de pocos pasos para la caída final.
La oscuridad simplemente se transmuta en un silencio azulado y todo se convierte frío. Un frío tan penetrante que permite ver la bella y delgada línea que la gota, ahora rosada, que ha dejado en su pasar. Una bella y delgada línea que acaricia el interior de una copa vacía. Y de la nada... el silencio se rompe con el filo de una gota de vino que despedaza la copa con su último aliento de calor interno.
Sólo cristales rotos en la habitación. El azul, sólo se convierte en un negro desordenado.
Él le da la mano y la sostiene para nunca dejarlo ir.
Pero de la nada la gota se detiene... firmemente a la altura de pocos pasos para la caída final.
La oscuridad simplemente se transmuta en un silencio azulado y todo se convierte frío. Un frío tan penetrante que permite ver la bella y delgada línea que la gota, ahora rosada, que ha dejado en su pasar. Una bella y delgada línea que acaricia el interior de una copa vacía. Y de la nada... el silencio se rompe con el filo de una gota de vino que despedaza la copa con su último aliento de calor interno.
Sólo cristales rotos en la habitación. El azul, sólo se convierte en un negro desordenado.
Él le da la mano y la sostiene para nunca dejarlo ir.
sábado, 10 de septiembre de 2016
miércoles, 22 de junio de 2016
The Project
Feeling the failure against the succes of a beutiful project. Feeling
the failure of what a director should be doing and for what his actors
should be feeling about it. Does time works against this disapointed
moment of the most ambicous project I've ever done?
sábado, 28 de febrero de 2015
Soledad
estás tan bello con tal calma, con tal desolación en esta oscuridad tan turbia de la densa niebla de la violencia de hace segundos.
sólo estás aquí
y veo tus labios curveos
lindos
bellos
con un leve tono carmesí
tal como el botón de una rosa
madura
inquietante
pero tímida
y agitada de abrisrse
y una pequeña gota cae sobre esta
permitiendo que la lágrima resvale
lentamente
entre tus pétalos marcados
y yo sólo me acerco
y los beso
los arranco
lentamente
comisura por comisura
intentando abrirlos
intentado resucitarlos
intentado darte la vida
a través de este leve
beso que es excitado por el más oscuro deseo mío
de verte parado
en vida
pero con la quietud que ahora tienes
no con el desinforutnio de años
momentos
y malos ratos
sino con aquella quietud de soledad
que me compartes
con tal esfuerzo
que me calma
y me provoca una cierta
felicidad
pero no puedo disfrtarla
no de esta manera
esta soledad que interrumpe en mi pensamiento
en la oscurdiad
de la noche eterna
que interfiere en cada pensamiento mío
que haré sola ahora?
que acaso la soledad era algo tan deseado d emi parte que es en este minuto de la media noche cuando entiendo que no es mi vida el echo de existir en la melancólica oscuridad de mi propia existencia?
que es aquella inoprtunada idea que disipa mis sentidos y me hace temlbar
ante la idea de verte tan quieto y callado
pero sin una gota de vida
sino sólo la gota de mis lágrimas
que se introducen en tu organismo
intentado resucitarte
y exigiendo que tus plumonos
que tu aliento
trajeran algo a mi
sin importa r que fuese
incluso una terrible golpiza
pero con la pequeña
e impacinete
esperanza
de creer
que aún seguirías vivo
sin importar las consecuenicas
sin importar la decadencia de esta vida
sin importar mi destino...
pero morir
morir sola?
...
no.
la soledad no es lo que espero de mi
es algo que no podría cargar en mi ahora
tanto en mi presente
ni tanto en mi futuro
sólo en i pasado
y no pretendo regresar en ese camino
en el que siempre he estado sola
querida
sí
pero sola al fin y al cabo
una soledad que no describiría con palabras
sino con emociones
con el viento
con la oscuridad iluminada por tintes de luna
y sólo con el aullido de un lobo
o el aleteo de un murciélago
y aunque la soeldad me ha perseguido por la eternidad
de mi propia existencia
por la eterna forma de beber agave contaminado de aguardiente
de irresistbles paseos por la noche
en campos de grillos
no deseo estar sola
porque me amo
me amo tanto
que podría matarme de ser necesario.
sólo así seguir viviendo
pero el morir
sería el último acto
de eterna soledad.
jueves, 15 de enero de 2015
Inmortalidad
Qusiera darte mi amor en una sola palabra como la muerte cuando se lleva la vida tras el sufrimiento y el abandono.
Quisiera darte todo el placer que pueda ofrecer como la soledad del tiempo y la dinastía de las tradiciones.
Quisiera darte la vida entera para hacerte vivir por siempre
pero eso jamás será posible mientras el tiempo que duró en este pequeño cuerpo
haya despojado toda felicidad y vivir
la inmortalidad es algo que muchos añoran
pero que nadie sabe lo que significa
tras ese vacío
de prematura fe falsa
la soledad se convierte en algo simple y reconocible
la idea del compañerismo se difumina en sólo vagos recuerdos
que el mismo tiempo se encarga en desvanecer
sólo el vivir quita la sed y ansia de aquella cruel melancolía
que disipa el provenir de cada ser viviente inmortal.
Si tan solo la parca procurara mejor su trabajo tras los inmortales
que manifiestan su existencia
tras tierras, tiempo e ideas
si tan solo los libros desaparecieran sus palabras
quizás sea sólo el momento que ese vacío
desaparecería
tal cual
pero es la inmortalidad
lo que da luz a los demás desdichados
aquellos que hacen llamar su suerte maleficio
y sólo se inspiran en los inmortales
para continuar caminos
que lo llevarán a la gloria
pero jamás al eterno del sufrir
caminos que algunos podrán descifrar aquella inmortalidad tan deseada
que podrían robar y succionar de otras vidas eternas
y será entonces
entonces y sólo ellos
los que podrán generar
aquella paz
que tanta añoranza
y sed tenían los inmortales prohibidos
pero será sólo una paz
de algunos siglos
centenares
que se les podrá otorgar
porque su registro inmortal
siempre los podrá hacer
revivir
y sentir el dolor punzante
y agudo
que es la inmortalidad.
Quisiera darte todo el placer que pueda ofrecer como la soledad del tiempo y la dinastía de las tradiciones.
Quisiera darte la vida entera para hacerte vivir por siempre
pero eso jamás será posible mientras el tiempo que duró en este pequeño cuerpo
haya despojado toda felicidad y vivir
la inmortalidad es algo que muchos añoran
pero que nadie sabe lo que significa
tras ese vacío
de prematura fe falsa
la soledad se convierte en algo simple y reconocible
la idea del compañerismo se difumina en sólo vagos recuerdos
que el mismo tiempo se encarga en desvanecer
sólo el vivir quita la sed y ansia de aquella cruel melancolía
que disipa el provenir de cada ser viviente inmortal.
Si tan solo la parca procurara mejor su trabajo tras los inmortales
que manifiestan su existencia
tras tierras, tiempo e ideas
si tan solo los libros desaparecieran sus palabras
quizás sea sólo el momento que ese vacío
desaparecería
tal cual
pero es la inmortalidad
lo que da luz a los demás desdichados
aquellos que hacen llamar su suerte maleficio
y sólo se inspiran en los inmortales
para continuar caminos
que lo llevarán a la gloria
pero jamás al eterno del sufrir
caminos que algunos podrán descifrar aquella inmortalidad tan deseada
que podrían robar y succionar de otras vidas eternas
y será entonces
entonces y sólo ellos
los que podrán generar
aquella paz
que tanta añoranza
y sed tenían los inmortales prohibidos
pero será sólo una paz
de algunos siglos
centenares
que se les podrá otorgar
porque su registro inmortal
siempre los podrá hacer
revivir
y sentir el dolor punzante
y agudo
que es la inmortalidad.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)